Agradecemos a quienes hacen posible irradiar nuestros sueños.

Durante tres meses la golosas viajó al faro y desde allí la radio infantil emitió sus voces, desde la lúdica, las artes, la literatura y los formatos radiales los niños y las niñas crean su espacio para jugar, conoce algunas temáticas:  

 

1. Conociendo mis amigos en las esquinas del barrio

En la primera casilla de esta golosas nos presentamos; las risas y los juegos son carta de presentación de un nuevo colectivo que comienza a tomar el micrófono para contarle a Medellín la ciudad que quieren.
Los niños y las niñas recorren y reconocen su territorio para hacerlo propio y se lo cuentan a la golosa: El Faro, un barrio que salta entre lo urbano y lo rural, las escaleras sin fin, el canto de los pavos y gallos y el corretear de los conejos en las huertas se mezcla con las casas y el saludo de los vecinos.

2. Cuentos de otras tierras que se iluminan en el faro

El barrio que en lo alto de la comuna 8 brilla, es un territorio receptor de familias que llegan a Medellín en busca de su espacio, y es en las colinas de Golondrinas donde asientan sus sueños, allí los niños y las niñas narran su memoria de tierras lejanas a través de la fantasía.

3. Lugares para ser feliz


Los espacios son para habitarlos y convivir, identificar lugares que nos hacen feliz y nos permiten relacionarnos sin prevenciones para seguir soñando, defendemos los territorios al transitarlos y hacerlos propios.

4. Noticias de caramelo

Los niños y las niñas tienen derecho a la información y a comunicar, quieren construir un informativo con noticias que cuenten su barrio, lo que les gusta y las historias que los emocionan, ellos son protagonistas.

5. Herramientas para la Paz y ondas que llevan sonrisas



La arcilla y las manos de los niños moldean objetos para la Paz, las armas de la guerra no tienen espacio en una ciudad que se construye en las montañas desde los inventos que crea esta golosa. Ollas para hacer sancocho y unir a la familia, robots que los defiendan, armas que lanzan confites, zapatos para todos y demás objetos que tienen vida en el barrio El Faro.

Experimentar a través del sonido y los silencios, crear con el micrófono paisajes fantásticos y ambientes que llegan con la imaginación. en el parque del faro, creamos un laboratorio sonoro con herramientas del paisaje: como hojas, juguetes, tarros, palos, nuestras voces y dramatizaciones para hacer nuestra propia banda sonora y apropiarnos de la radio como herramienta para contar nuestras historias y memorias.

6. Latoya cocina en la Golosa

Cocinando con Latoya, una franja que cocina desde el respeto a la diversidad, se une en esta ocasión a las casillas de esta golosa que juega desde la diferencia, con el acompañamiento de algunas madres aprendimos del alimento como un acto de amor, donde la comida nos une como familia y desde el derecho a una buena alimentación para nuestro crecimiento. Preparamos dos recetas, llevando la cocina a un escenario público y de participación a la par de un espacio para conversar y compartir desde la diversidad.

7. Memorias de mi barrio

Las Esquinas del barrio El Faro cuentan historias, una montaña que se atravesaba en botas pantaneras para subir al poso y llenar agua, pinos altos y las primeras familias que llegan a este lado de la ciudad, los niños y las niñas curiosos por su memoria colectiva del territorio, conversan con Don Oscar, un hombre líder que guarda tantas historias como un libro de cuentos. Algunos niños han sido protagonistas del cambio y las transformaciones del barrio, y con ello nos compartes los deseos y sueños para su territorio.

8. Medio Ambiente

Las huertas, los arroyos y el color verde son protagonistas en un barrio que tiene sus raíces desde el campo, el respeto por la tierra y el medio ambiente son parte importante para los niños que aquí habitan y por esto nos comparten sus cuidados y consejos para una ciudad más limpia donde se respire mejor.

9. Mis derechos  



La golosa sigue saltando sus casillas por los derechos de los niños y las niñas,  conocerlos y velar por ellos es asunto de todos; desde la literatura y sus propias creaciones el colectivo del barrio el faro alza su voz por una ciudad que los proteja y tenga en cuenta su voz.

 

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